* ADULTO JOVEN: 18 A 40 AÑOS.

* ADULTO INTERMEDIO: 49 A 65 AÑOS.

* ADULTO MAYOR. 65 AÑOS EN ADELANTE.

CARACTERÍSTICAS FISIOLÓGICAS


Es una etapa de la vida en la que ya no existen las elevadas demandas energéticas y nutritivas que caracterizan a otros periodos, tales como la infancia o la adolescencia. Estas necesidades son sensiblemente menores en relación con el peso corporal, y dependen, entre otros factores, de: edad, sexo, complexión (fuerte, mediana, delgada) y grado de actividad física.

Masa ósea: en el inicio de la pubertad y hasta el final de la adolescencia es cuando se produce el crecimiento más rápido de la masa ósea. Desde ese momento y hasta los 30 años aproximadamente se produce la consolidación del hueso. El aporte adecuado de calcio a través de la alimentación, va a suponer un factor importante como prevención de la osteoporosis a lo largo de la vida.

“La nutrición en la edad adulta se debe enfocar a mantener la salud y a prevenir el desarrollo de enfermedades, mediante el seguimiento de una alimentación variada, sana y equilibrada de acuerdo a la edad, sexo y actividad física de la persona. Los hábitos alimentarios saludables se han de combatir con unos hábitos de vida propicios que incluyan la práctica regular de ejercicio físico, así como la reducción de tóxicos como el alcohol y el tabaco. Y es que la nutrición ha pasado de ser una herramienta que se emplea no sólo para evitar las enfermedades por deficiencia sino como una defensa contra los trastornos crónicos”.


Requerimientos Calóricos

En general la dieta estará basada en el consumo de Hidratos de carbono, 55 a 60 % del valor calórico total, los mismos provendrán de cereales, legumbres, hortalizas, frutas, lácteos y azúcar, además de calorías, son fuente de micronutrientes muy importantes, antioxidantes, vitaminas, minerales, fibra, fotoquímicos.

Las Proteínas aportarán aproximadamente del 15 al 20 %, es conveniente que la mayor energía provenga de hidratos de carbono para que las proteínas puedan cumplir sus funciones. Los alimentos que son fuente de proteínas de alto valor biológico son las carnes, sus subproductos y los lácteos y sus derivados, también los cereales complementados con legumbres aportan buena calidad de proteínas.

El 25 al 30 % de energía diaria provendrá de las grasas, son necesarias en una dieta variada y saludable, a través de ellas se absorben las vitaminas liposolubles A, D, E y Kaportan los ácidos grasos esenciales que el organismo necesita para mantener membranas celulares, sintetizar hormonas, recubrir los nervios, mantener la temperatura del cuerpo, entre otras funciones.

Los aceites vegetales y los provenientes del consumo de pescados, preferentemente de aguas frías, son los de mejor calidad nutricional.

En este período principalmente, es conveniente moderar el agregado de sal a los alimentos ya que en algunas personas sensibles puede provocar el aumento de la Tensión Arterial, se puede reemplazar por especias variadas.

Mantenernos hidratados, el cuerpo necesita cubrir las necesidades de líquido ya que el agua está presente en todos los procesos metabólicos y en la eliminación de toxinas, 1 y 1/2litro a 2 litros de agua son suficientes en personas sanas, aportada a través de agua, soda, infusiones, leche, frutas, jugos de frutas, gelatinas, etc.

Realizar actividad física, afecta directamente el equilibrio energético, se recomienda la misma en forma moderada, por lo menos 30 minutos diarios, esto mejora la flexibilidad corporal, la agilidad y la coordinación, reduce el riesgo de padecer enfermedades especialmente cardiovasculares

El desayuno que muchos no realizan, es especialmente importante ya que nos proveerá de nutrientes y energía para que el cuerpo se ponga en movimiento y realice todas las actividades físicas e intelectuales que el día nos demandará.

Algunos Minerales y Oligoelementos:


Calcio: Forma parte de los huesos, tejido conjuntivo y músculos. Junto con el potasio y el magnesio es esencial para la buena circulación de la sangre y juega un papel importante en la transmisión de impulsos nerviosos. El calcio que contienen los lácteos es esencial para evitar la osteoporosis. Se recomienda consumir productos lácteos en todas las comidas. Otros alimentos ricos en calcio son: frutos secos y pescados de los que se come la espina (anchoas, sardinas).

Magnesio: es esencial para la asimilación del calcio y de la vitamina C, y es importante en la transmisión de los impulsos nerviosos. El magnesio se encuentra en el cacao, la soya, los frutos secos las legumbres y verduras verdes y el pescado.


Hierro: cumple un rol fundamental, es el transportador del oxigeno a la sangre, interviene en los procesos de obtención de energía. Se absorbe mejor el hierro de los alimentos de origen animal que de los de origen vegetal. El hierro abunda en las carnes, además en el hígado, pescados yema de huevo, cereales enriquecidos, frutos secos y levaduras.


BIBLIOGRAFÍA:

Nutrar, Prevención y Salud Plena. (2005). Nutrición en el adulto. [Documento en línea]. Disponible: http://www.nutrar.com/detalle.asp?ID=7130 . [Consulta: 2007, Octubre, 21].