METABOLISMO ENERGÉTICO


El metabolismo se podría definir como la suma de todos los cambios químicos que ocurren en el cuerpo para mantenernos vivos. Cuando abastecemos al cuerpo de oxígeno, agua, combustible y todos los nutrientes esenciales que requiere, las células del organismo pueden cumplir eficientemente su trabajo de mantenernos vivos, sanos y con un peso ideal. La eficiencia con la cual el metabolismo trabaja determina con qué facilidad ganamos o perdemos peso.

El cuerpo quema glucosa para producir energía. La glucosa puede quemarse para producir energía o, por el contrario, ser convertida en grasa y guardada en el organismo. Cuando la glucosa ha sido quemada eficientemente existen pocas probabilidades de que ésta se convierta en grasa. Cuando, por el contrario, la combustión de los alimentos no se lleva a cabo adecuadamente, aunque hayamos ingerido poca cantidad de comida, el resultado será un exceso de grasa y un bajo nivel de energía.


El metabolismo se divide en dos procesos conjugados: catabolismo y anabolismo. Las reacciones catabólicas son aquellas que liberan energía; en ejemplo es la glucólisis, un proceso de degradación de compuestos como la glucosa, cuya reacción resulta en la liberación de la energía retenida en sus enlaces químicos. Las reacciones anabólicas, en cambio, utilizan esta energía liberada para recomponer enlaces químicos y construir componentes de las células como lo son las proteínas y los ácidos nucleicos. El anabolismo y el catabolismo son procesos acoplados que hacen al metabolismo en conjunto, puesto que cada uno depende del otro.


El metabolismo, en síntesis, es el conjunto de cambios de sustancias y variaciones de energía que tienen lugar en los seres vivos.


CALORÍAS

Medición del contenido de energía de los alimentos. El cuerpo necesita calorías como “combustible” para cumplir con todas sus funciones, como la respiración, la circulación de la sangre y la actividad física.


En nutrición se emplea la kilocaloría. En termodinámica (de donde proviene esta unidad), la caloría es definida como la cantidad de energía requerida para elevar 1 ºC la temperatura de 1 gramo de agua. En el caso del cuerpo humano, gran consumidor de energía, se utilizan valores grandes y por eso, se aplican Kilocalorías (miles de calorías).


Existen 4 elementos que pueden nutrir al cuerpo humano de energía, pero de estos solo tres le aportan nutrientes. Estos son: los carbohidratos, las proteínas y las grasas.


El cuarto elemento es el alcohol, que no aporta nutriente alguno excepto energía en la forma de calorías propiamente dicha.


La cantidad de energía que aporta cada uno de estos elementos al cuerpo es de:


- Hidratos de Carbono: 4 kilocalorías x gramo

- Proteínas: 4 kilocalorías x gramo

- Grasas: 9 kilocalorías x gramo

- Alcohol: 7 kilocalorías x gramo


Número de calorías al día

La cantidad de energía que gastamos es variable y resulta de la suma de diferentes necesidades calóricas obligatorias (metabolismo basal) y otras que dependen de nuestro estilo de vida y de la actividad física que desarrollemos. Teniendo en cuenta estas variables, algunos autores establecen valores energéticos de 2700 kilocalorías para un hombre adulto y 2000 para la mujer con una actividad física moderada.

Las recomendaciones de la OMS (Organización Mundial de la Salud) establecen un aporte calórico de 2000 a 2500 Kcal/día para un varón adulto y de 1500 a 2000 kcal/día para las mujeres.

Estas necesidades disminuyen a medida que nos hacemos mayores. Un hombre de 65 años de constitución media necesitará unas 1900-2100 kcal/día mientras que una mujer 65 años de constitución media oscilará entre 1500 - 1700 kcal/ día.

REQUERIMIENTO CALORICO BASAL

Aunque estemos en reposo, nuestro organismo necesita energía para mantenerse vivo. Esta actividad que se llama "gasto energético basal", según diversos estudios, en un adulto sano, puede requerir entre 1000 y 1200 calorías/día.

Por ejemplo, ciertos órganos como el hígado, cerebro, corazón y riñones, en condiciones normales suponen el 60-70 % de gasto total del organismo, a lo que hay que sumar la energía que se utiliza en la síntesis y formación de nuevos tejidos y que es más elevada en las etapas del crecimiento, lactancia y embarazo.

También hay que considerar el gasto de energía que se produce al ingerir alimentos y poner en marcha los procesos de digestión. Viene a suponer un 10% del gasto total. El nutriente cuya ingesta induce mayor gasto son las proteínas, seguidos de lejos por los carbohidratos y la grasa que estimula un gasto mínimo.

En síntesis, el gasto energético basal es la cantidad de calorías mínimas que el organismo necesita, estando en reposo, para funcionar

El metabolismo basal de una persona se mide después de haber permanecido en reposo total en un lugar con una temperatura agradable (20 ºC) y de haber estado en ayunas 12 horas o más. Se puede calcular de manera aproximada de la siguiente forma:

Hombre: Metabolismo basal (cal) =66,4 + (13,75 x peso en Kg) + (5 x estatura en cm) – (6,8 x edad en años)

Mujer: Metabolismo basal (cal) = 65,5 + (9,6 x peso en Kg) + 1,85 x estatura en cm) – 4,75 x edad en años)

REQUERIMIENTO CALÓRICO TOTAL

Cantidad de calorías necesarias para el mantenimiento del metabolismo basal, el gasto energético derivado del ejercicio físico y la termogénesis que incluye el consumo que producen los alimentos al ser digeridos, absorbidos y utilizados.

En síntesis, el requerimiento es la adición del nivel de actividad física más el gasto energético basal. Este último disminuye entre un 5 y un 10% por cada década sobre los 65 años.

BIBLIOGRAFÍA

Wikipedia. La enciclopedia libre. (2007). Metabolismo. [Documento en línea]. Disponible: http://es.wikipedia.org/wiki/Metabolismo. [Consulta: 2007, Nov, 6].

Wikipedia. La enciclopedia libre. (2007). Gasto energético. [Documento en línea]. Disponible: http://es.wikipedia.org/wiki/Gasto_energ%C3%A9tico. [Consulta: 2007, Nov, 6].